La Segunda República

mércores 14 abril 2010

La situación previa
La llegada de la República a España coincide con el apogeo del caciquismo, con unas condiciones laborales que rayan la esclavitud y con el analfabetismo y la extrema pobreza de un elevado porcentaje de la población. A todo lo anterior hay que añadirle la omnipresencia de la iglesia católica que fiel a su historia atesoraba poder y ejercía una enorme influencia; una iglesia que hacía, al igual que en el momento actual, de la intolerancia su bandera y que tutelaba, casi en su totalidad, el mundo de la educación.

El proyecto educativo
El proyecto republicano consideraba indisoluble la unión entre cultura y justicia social y por ello se trabajó para aumentar el nivel de educación y para facilitar el acceso a la cultura de la población española. El objetivo prioritario era reducir el elevadísimo porcentaje de analfabetos que era del 44´3%, con mayor incidencia en la población campesina, y poner fin al aislamiento del mundo rural.

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República y el 29 de mayo del mismo año se creó el Patronato de Misiones Pedagógicas cuyo fin era “difundir la cultura general, la moderna orientación docente en lugares rurales, villas y aldeas”.

Hombres y mujeres de todos los ámbitos se involucraron en la ardua tarea de difundir la cultura como un bien común al que todos los ciudadanos tenían derecho. La pretensión de las Misiones era “llevar a las gentes, con preferencia a los que habitan en las localidades rurales, el aliento del progreso y los medios de participar en él, en sus estímulos morales y en los ejemplos de avance universal, de modo que los pueblos todos de España, aun los apartados, participen en las ventajas y goces nobles reservados hoy a los centros urbanos”.

Se educaba a los ciudadanos en los hábitos democráticos y constitucionales, en derechos y en deberes y por supuesto en igualdad. Se crearon escuelas nocturnas para trabajadoras y se potenció la coeducación. La escuela era pública, obligatoria, laica y mixta.

Ciudadanas de pleno derecho
En 1931 se estableció el sufragio universal y las mujeres españolas empezaron a ser consideradas ciudadanas de pleno derecho. Las reformas políticas y sociales que se produjeron propiciaron que el ámbito público de participación contase con la intervención femenina.

La Segunda República hizo posible que la libertad, el progreso y la cultura se difundiesen. Gracias a las leyes promulgadas las mujeres lograron su independencia económica, legal y sexual y obtuvieron el derecho al voto. El Estado asumió la regulación del trabajo femenino y de protección de la maternidad, se creó el Seguro Obligatorio de Maternidad. Se le concedió a la mujer el derecho a la patria potestad, se otorgó validez al matrimonio civil, se suprimió el delito de adulterio (aplicado sólo a ellas) y se legalizó el divorcio por muto acuerdo.

El régimen de Franco, con el apoyo incondicional de la Iglesia Católica, puso fin a los avances conseguidos y sometió a las mujeres a una situación de desigualdad e inferioridad manifiesta. La dictadura franquista eliminó por orden ministerial la coeducación e igual suerte corrieron el divorcio y el matrimonio civil. Bajo la doctrina nacionalcatolicista las mujeres tuvieron que soportar recortes de sus derechos en el ámbito educativo, en el laboral y por supuesto en el político, llegando a carecer de igualdad jurídica.

Pilar Rego es educadora social y bloggera

Blog de Pilar Rego

FUENTE: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=45289






os comentarios foron deshabilitados.