Mayor y la infamia anunciada

mércores 24 marzo 2010

Es más, se mostró convencido de que los terroristas van a echar una mano al PSOE para que gane las próximas elecciones del 2012. Y es que, sentenció, “el proyecto de ETA y el de Zapatero no es de adversarios, sino de aliados potenciales, porque los dos buscan lo mismo, una España debilitada”. Me veo en la ineludible necesidad de recordarles, mis queridos amigos, que en este blog hemos visto el nacimiento del monstruo “El bello amanecer de una infamia”, 10 de marzo- y hemos asistido a su rápido crecimiento, tipo Alien. En menos de quince días, aquella tontería de “habrá negociaciones con ETA” ha pasado de las páginas de la hoja parroquial del facherío a ilustrar las plumas de nuestros amigos los comentaristas cavernarios, a la vez que inundaban los micrófonos de sus radios y las tertulias de sus televisiones. Todo era, ayer lo vimos, una maniobra perfectamente concertada para que el ex ministro del Interior pudiera culminar la obra con santa desvergüenza y esparcimiento urbi et orbe. El PP parece desmarcarse, pero ya les digo que mañana o pasado, sin más tardar, y al olor de cualquier sardina, el gato resucitará. Por eso dice la gente, siete vidas tiene un gato, marramamiau, miau, miau.

¿Acaso creen ustedes que Mayor no sabía perfectamente que sus declaraciones -les alivio de su totalidad, que ya las leerán en su lugar correspondiente- iban a ser acogidas con escaso entusiasmo público por los dirigentes de su partido? Se la trae al fresco; no le importa nada, absolutamente nada. La misión de este sobre con supuesto ántrax ya ha cumplido sus objetivos y la bomba ya está tirada. Son suficientes recompensas las páginas y páginas mareando la perdiz con si hay o no hay negociación, con la siembra de la maledicencia en micrófonos y pantallas, con los comunicados de sus acólitos de partido y, lo más importante, toda la cofradía de sus palmeros periodistas amplificando una y otra vez la infamia, hasta acabar exigiendo al Gobierno, con la procacidad de los cínicos, que sean Zapatero o Rubalcaba quienes demuestren que no se está negociando.  

Y vamos a jugar ahora un poquito, sólo un poquito, a tratar de averiguar si fue antes el huevo o la gallina, sin tener claro si llamar huevo a La Gacetay gallina a Mayor Oreja o viceversa. Desde aquel luminoso 10 de marzo, las tropas, estoy seguro que el marcial Carlos Dávila reconocerá este homenaje, se dispersaron por tierra, mar y aire para contarnos la buena nueva: ¡El Gobierno negocia con ETA! En la misión se volcaron todo el grupo de Intereconomía, periódico, radio y televisión, y el de Libertad Digital, tal que cual, con apuntes varios de nuestros más conspicuos amigos, incluido el vicedirector de El Mundo(ver entrada del día 15, “¿Incorrectos o mentirosos?”), por más que hoy se medio distancien de Mayor.

Puntualmente, de forma escogida y en tiempos perfectamente medidos, el propio ex ministro o sus chicos iban puntuando el avance. Por ejemplo, el día 12, Jaime Mayor Oreja, en un acto público con su fiel escudero, Cayetano González, y en compañía de Ortega Lara y de Luis del Pino, el de las preguntas del 11-M, ya se soltó en Palencia un “van a negociar”, espléndidamente amplificado por sus cómplices necesarios. Pero es que Ignacio Cosidó, actual diputado y portavoz de Interior del PP de Mariano Rajoy, chico para todo y peón de brega de Mayor para los temas de Interior, asistió el día 20, muy circunspecto, en compañía del mismo Cayetano, a un debate en Libertad Digitalcon el título “¿Vuelven a negociar con ETA”?

¿Alguien puede explicarse qué pinta en semejante aquelarre un diputado del PP, con responsabilidad en un tema tan sensible como el terrorismo? ¿Pueden asegurar que este tirar la piedra y esconder la mano en tantos y tantos medios, por tantos y tantos contertulios de la derecha no está alimentado o, cuando menos, permitido por la dirección del PP, tan experta en mirar para Murcia cuando se habla de Badajoz? ¿Qué piensa hacer Rajoy con Mayor, con Cosidó?

Y, sobre todo, una duda, que quiero que ustedes me aclaren, y una advertencia, que les ofrezco. La duda: ¿Estos medios que tanto queremos, fueron quienes marcaron el camino a Mayor Oreja? ¿Leyó el ex ministro a sus compadres y sorprendido, se dijo a sí mismo, esto no lo sabía yo? ¿O no sería más bien que Mayor Oreja se sirvió de sus aguerridos peones, que tan cumplidamente trató en su etapa de ministro y que tanto agradecimiento le deben, para lanzar la mercancía envenenada que se quería situar en el mercado central de abastos? La advertencia: esto sólo ha hecho que empezar. La infamia ya ha entrado en el circuito sanguíneo, ha pillado entresijos y de allí no la sacará nadie. Y si fuera preciso, nuestros amigos ya se encargarán de reinsertarla. ¡Cuesta tan poco colar el artificio cuando te abre la puerta el carcelero!  

  

¿Vamos a dejar acabar así de solemne esta entrada del miércoles? Permítanme algunos pequeños añadidos para salirnos del monocultivo. Por ejemplo, vean con qué chispa trata del derroche zapateril Antonio Burgos en Abc, que es que no se puede aguantar: “La política de recorte de chocolate del loro y de la cacatúa (no piensen en ninguna vicepresidenta ni ministra, por favor)…” He ahí sandunga, filis y eutrapelia. O las cosas de las que se acuerda Cristina L. Schlichting tras una visita a Estados Unidos: “Hace doce años que conocí a George Bush en Tejas. Recuerdo su sombrero y sus botas y algunos puntos de vista originales para un europeo, entre otras cosas su insistencia en la pena de muerte que, como tantos norteamericanos, justificaba por razones económicas (es más barata que la cadena perpetua)”. A Marina Castaño, la viuda de Cela, no le ha gustado nada que en Andalucía se impulse el árabe como segunda lengua de la ESO: “Sí, ante el peligro de que vuelva Al Ándalus y el Califato de Córdoba, en la Junta de Andalucía están tomando medidas para que no los pillen con el trasero al aire”. Y es que, of course, “quienes hemos sido educados dentro de una opción anglosajona tenemos conciencia de que no se han equivocado los que tomaron la decisión”.


Pongamos punto final por hoy con la confección de una orla de titanio a la excelencia en el trabajo para nuestro admirado Juan Morote, que en LDTV celebra el premio que ha concedido FAES a Margaret Thatcher, “Iron lady”, que dice Morote.De verdad que siento una gran admiración por esta gran mujer”, proclama. Y sí, es verdad que la siente y poco a poco va desgranando el retablo de las maravillas por los que experimentó ese deslumbramiento: “Aún recuerdo con entusiasmo aquel pulso mantenido con los sindicalistas mineros, yo estaba en Inglaterra cuando claudicaron". ¿No es emocionante? Pero es que hay muchos más motivos para el pasmo: “No era precisamente una feminista al estilo de Aído, que piensan que el feminismo es colocar flores entre el muérdago; para feminismo de verdad el de M. T., demostró que por primera vez una mujer podía llegar a ocupar la presidencia del Gobierno de un país occidental y, al mismo tiempo, compaginarlo con su familia”. Pero no crean, “no fue la única lección que recibimos de Margaret Thatcher, la firmeza de su posición frente al chantaje del terrorismo del IRA es todo un modelo para gobernantes futuros. M. T. tuvo que afrontar la huelga de hambre de los terroristas entre 1980 y 1981, a raíz de las mismas murieron: Sands, Hughes, Creesh, O’Hara, McDonnell, Hurson, Lynch, Doherty, McElwee y Devine. M. T. soportó estoicamente la presión de la maquinaria siempre proclive a colocarse del lado de los verdugos”.

“¡Qué envidia!”, se derrite Morote ante aquella imagen de los presos del IRA muriéndose de a poquitos…

FUENTE: http://blogs.elpais.com/ojo-izquierdo/2010/03/mayor-y-la-infamia-anunciada.html






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