Redes sociales

luns 02 febreiro 2009

Se ha celebrado el Día Europeo de la Protección de Datos Personales que, en la Comunidad de Madrid, ha servido para que los alumnos de 404 institutos públicos hayan recibido una charla muy útil, con la proyección de algunos vídeos, sobre los peligros que les acechan en su navegación cibernética a través de las redes sociales.

 

Esta conmemoración me ha servido para pensar que tengo sobre la mesa pendientes de lectura dos libros que, hace ya un tiempo, compré en el quiosco, con intención de ilustrarme sobre Internet pero que nunca me animo a abrirlos. El primer libro se titulaTodo sobre Google. El libro anuncia que enseña a hacer búsquedas eficaces, utilizar GMail, Google Docs, Google Maps y Google Earth, Blogger, YouTube y Picasa. El segundo libro se titula Redes sociales y lleva el subtítulo de Haz amigos en todo el mundo.

En una reciente visita a la fantástica Librería Áurea, especializada en cultura griega y romana y domiciliada en la madrileña calle Almansa, 3, a dos pasos de Cuatro Caminos, tuve la prueba definitiva de que las redes sociales generan un cúmulo descomunal de relaciones. Esta librería vende, literalmente, incluso en Australia, un hecho que revela hasta qué punto el mercado de hoy llega a ser internacional desde el momento en que uno vende sus productos - en este caso sus libros, vídeos y material didáctico - desde Internet. He leído algunos páginas de estos dos libros, publicados por Axel Springer, sello editorial de la revista Computer Hoy, y he jurado estudiar despacio estos libros de los que tanto puedo aprender pues yo soy muy bueno comprando, de vez en cuando, libros de informática cuya lectura, para mi mal, inevitablemente aparco para mi próxima reencarnación.

Y volviendo a los institutos madrileños, ¿qué se puede decir de alumnos que tienen 16 o 17 años? Ante todo hay que partir de un hecho: el cerebro humano está en formación hasta los veinte años, fecha en que por fin la persona termina por enterarse de los peligros que hay en la vida. Antes de los 20 años, hablarles a un chico o a una chica de peligros se parece mucho a decirle a una pared que, si no utiliza preservativo, corre el riesgo de quedarse embarazada. Y, sin embargo, ¿quién no ha visto alguna vez una pared abombada a la que, si el arquitecto le hubiera calzado a tiempo un preservativo, se habría mantenido más lisa que una tabla? La pared, igual que un chico o una chica, hasta los veinte años no ve peligros por ninguna parte. Por eso los chicos que, en ocasiones, conducen legalmente desde los 18 años - y, por tanto, dos años antes de la formación total del cerebro - mueren en absurdos accidentes de tráfico, y con frecuencia al regresar de las discotecas, caen en graves adiciones de drogas y, a veces, también son objeto de delitos por la imprudencia con que, a través de las redes sociales, hicieron públicos datos personales que nunca deberían haber dado a nadie. A los 16 y 17 años los chicos no quieren hablar de peligros pero, por eso mismo, al Estado, a través de sus instituciones académicas, le incumbe el deber de hablarles a los alumnos de esos peligros.

Una encuesta del Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD) nos dice que en España el 82% de los jóvenes entre 14 y 25 años que disponen de Internet utilizan estas redes sociales: Tuenti - la red más utilizada en España por los jóvenes -, Facebook, Badoo - la red para encontrar amigos y citas las 24 horas del día - y MySpace, entre otras redes. La afición de los jóvenes a estas redes es total. A lo largo del año, dedican cientos de horas a navegar por estas redes. Pero ¿cuántos padres y profesores saben lo que son estas redes a las que sus hijos y alumnos, respectivamente, están enganchados como los gemelos Rómulo y Remo a las ubres de aquella loba providencial, que los amamantó tras ser expuestos a orillas del Tíber?

Cinco vídeos educativos rodados y premiados en Noruega, ese país líder en el terreno de la educación, se han proyectado en institutos madrileños. Han sido informados 80.000 adolescentes de la Comunidad de Madrid sobre los graves peligros de las redes sociales si sus usuarios no saben protegerse.

El lema de esta campaña es: "Piénsalo primero. Luego lo cuelgas". Esta campaña enseña a los jóvenes cómo protegerse de las agresiones contra su intimidad en Internet.

Del instituto madrileño Beatriz Galindo, de la calle Goya, vuelvo a mis tan poco leídos libros de informática y consulto algunos términos del fantástico Diccionario de Informática e Internet, de Enrique de Alarcón Álvarez, publicado por Anaya. En la sección correspondiente a la letra Y encuentro estos tres términos: Y2K, Yahoo e Ymodem. Me indigna no encontrar, tras Ymodem, "Yo no bajo", la frase informática con que los hinchas ahora apoyamos a Osasuna.

Por RAMÓN IRIGOYEN para EL DIARIO  DE NAVARRA






os comentarios foron deshabilitados.